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Dentro de las actividades
clínicas de todo profesional del área de la
salud, debe contemplarse la posibilidad del denominado estado
de emergencia, el cual puede llegar a un
estado de urgencia, es decir, a poner en
peligro la vida del paciente, producto de un posible manejo
inadecuado del primero, o en el mejor de los casos, provocar
secuelas importantes que implique una acción legal.
Todo procedimiento odontológico,
debe apreciar la posibilidad de un estado de emergencia, que
debe ser superado en forma eficiente y eficaz por el profesional
de la salud oral, lo que implica, un alto grado de conocimiento
y entrenamiento por parte del mismo, relacionado con lo sistémico
y lo estomatológico.
El odontólogo general
y especializado, precisa parámetros, que le ayuden
a sustentar las decisiones clínicas específicas
relacionadas con los estados de emergencia y urgencia, sobre
la forma de afrontar un problema y adoptar medidas de planeación,
administración y evaluación de la práctica
odontológica para el mejoramiento de la calidad de
atención. |